La película letona Flow, un mundo que salvar ha marcado un hito en la historia del cine al ganar el Oscar a la Mejor Película de Animación en la 97ª edición de los Premios de la Academia. Desde su estreno en la sección Un Certain Regard del Festival Internacional de Cine de Cannes, no ha parado de arrasar.
Dirigida por Gints Zilbalodis, esta obra destaca no solo por su narrativa, sino también por su proceso de creación único y el impacto que ha generado en la industria cinematográfica. ¿Quieres descubrir cómo se ha creado la película? ¡Sigue leyendo!
La importancia de Flow, un mundo que salvar
Flow es una película que rompe con las convenciones tradicionales del cine de animación. Sin diálogos y con una duración de 83 minutos, la historia sigue a un gato negro y sus singulares compañeros (un lémur, un perro, un capibara y un pájaro) mientras navegan por un mundo sumergido debido a una inundación que ha arrasado con todo. A lo largo de su travesía, se enfrentarán a diversos peligros y aprenderán a confiar los unos en los otros.
La ausencia de diálogos, sumado a un reparto de personajes completamente conformado por animales, añade aún más complejidad a la narrativa de Flow. Estas decisiones, si bien suponen un reto para cualquier creador, han hecho posible crear una experiencia cinematográfica universal que trasciende las barreras del idioma.
Sin duda, su singularidad ha sido fundamental para su reconocimiento internacional y su capacidad para conectar con audiencias de diversas culturas. Todo ello le ha ganado a Letonia su primer premio de la Academia, ya que ha sido la primera ocasión en la que el país europeo ha conseguido una estatuilla en los 97 años de historia del concurso.
Proceso de creación y producción de Flow, ganadora del Oscar 2025
Flow, un mundo que salvar ha demostrado, una vez más, que la originalidad y la sensibilidad del cine independiente sí tienen cabida en un mundo dirigido por las majors de Hollywood.
Con un presupuesto total de menos de 4 millones de dólares, comparado con el de otras películas de animación con 200 millones de dólares de presupuesto de Inside Out 2, o a los 78 millones de Robot Salvaje, ambas de grandes estudios como son Pixar y DreamWorks Animation respectivamente. Aunque ha priori puede parecer que pequeñas producciones no tienen forma de luchar contra los titanes de la animación, obras como Flow demuestran que todo es posible con pasión, un buen guion y equipo a sus espaldas.
A diferencia de su trabajo anterior, Away (2019), que fue prácticamente una obra en solitario, el director Zilbalodis ha colaborado en esta ocasión con un equipo profesional, incluyendo al productor Matīss Kaža y los estudios Sacrebleu Productions (Francia) y Take Five (Bélgica). Esta colaboración ha permitido una mayor profundidad en la producción y una calidad visual más llamativa. Si bien Flow destaca por un estilo visual aparentemente sencillo, ha logrado dar forma a una animación muy característica, y muestra escenarios y lugares realmente sorprendentes.
Nominadas a Mejor Película de Animación en los oscar 2025
En la categoría de Mejor Película de Animación de los Oscar 2025, Flow ha competido con otras destacadas producciones, que han dado lugar a un año muy bueno para la animación internacional.
Del revés 2
La esperada secuela de Pixar, Del revés 2, llevó al público de vuelta a la mente de Riley, ahora en plena adolescencia. Con la llegada de nuevas emociones como Ansiedad, Envidia y Vergüenza, la historia ahonda en los desafíos del crecimiento con una profundidad destacable en la animación infantil. Esta película reafirmó el talento de Pixar para combinar humor, personajes únicos y enseñanzas sobre la complejidad de la mente humana, convirtiendo a Del revés 2 en una de las grandes películas del año.
Memorias de un caracol
La mente del genio Adam Elliot, creador de la obra de culto Mary y Max, nos trae Memorias de un caracol. Esta fascinante película de animación realizada en stop-motion ha sido otra de las grandes sorpresas del año, Viajando a Australia en la década de los 70 conocemos a Grace Pudel, una niña solitaria e inadaptada. Tras separarse de su hermano debido a la muerte de su padre, seguiremos la vida de Grace con el paso de los años. Su maravillosa animación, su divertido humor y su entrañable moraleja, convierten a Memorias de un caracol en una obra deslumbrante que sin duda los aficionados a esta industria deberían ver.
Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas
El regreso del icónico dúo británico en Wallace y Gromit: La venganza se sirve con plumas ha traído consigo otra aventura llena de humor e ingenio. En esta nueva historia, Wallace y su fiel perro Gromit se enfrentan a una conspiración protagonizada por un grupo de aves con intenciones siniestras. La película ha mantenido su característico estilo visual en stop-motion sello de Aardman Animation, combinando su estilo artesanal con una trama divertida, lo que ha reafirmado esta franquicia como un referente del cine animado.
Robot Salvaje
Basada en la popular novela infantil, Robot salvaje nos cuenta la historia de Roz, un robot que naufraga en una isla deshabitada y debe aprender a sobrevivir en la naturaleza. A medida que se adapta a su entorno y desarrolla lazos con los animales locales, la película explora temas como la relación entre la tecnología y el medioambiente, el autoconocimiento, o la amistad.
Con una animación impresionante y una historia conmovedora, esta producción ha logrado destacar por su mensaje ecológico y su emotiva construcción de personajes. Todo ello firma un gran año para DreamWorks Animation, que vuelve a arrasar con sus estrenos del año.
La victoria de Flow sobre estas fuertes competidoras resalta su originalidad y el impacto que ha tenido en la audiencia y la crítica. Como comentábamos anteriormente, resulta especialmente reseñable que una película con tan bajo presupuesto haya logrado llegar no solamente a los Oscars, sino también a premios como los Globos de Oro o los BAFTA.
El impacto de Flow en la industria del cine
El éxito de Flow ha abierto nuevas posibilidades para el cine de animación independiente. Demuestra que, con creatividad y dedicación, es posible producir obras de alta calidad que compitan en el escenario internacional, incluso con presupuestos modestos. Además, su triunfo en los Oscar subraya la creciente aceptación y valoración de narrativas innovadoras que desafían las convenciones tradicionales del séptimo arte.
En resumen, Flow, un mundo que salvar no solo ha cautivado al público con su emotiva historia y estética visual, sino que también ha inspirado a una nueva generación de cineastas a explorar enfoques creativos que se salgan de los establecido y arriesguen en modo y forma.
Y a vosotros, ¿qué os ha parecido Flow? ¿Creéis que ha sido la justa ganadora? ¡Os leemos en comentarios!


