Si has entrado últimamente a Netflix, seguro que te has cruzado con Swapped. Esta película de animación ha calado hondo en el público, logrando posicionarse en el Top 3 global de la plataforma.
Detrás de un proyecto de esta magnitud hay cientos de artistas de todo el mundo remando en la misma dirección. Es un trabajo de equipo colosal. Y lo que nos llena de orgullo en Animum es saber que, dentro de ese inmenso grupo de profesionales, hay talento de nuestra casa.
Nos hemos sentado a charlar con seis profesionales de la familia Animum (cuatro de nuestros tutores y dos antiguas alumnas) que han trabajado en los departamentos de Animación, Modelado y Lighting. Queríamos que nos contaran, sin filtros, cómo se vive realmente desde dentro el desarrollo de una superproducción.

La realidad del estudio: Esfuerzo, equipo y muchas horas
Desde fuera, ver tu nombre en los créditos de Netflix suena a pura magia. Y lo es. Pero, como bien nos cuenta nuestra antigua alumna del Máster Animación de Personajes 3D y animadora en la película, Fátima Tamayo, el camino requiere mucha dedicación: detrás de los focos hay muchísimas horas echadas, esfuerzo, miedos y dudas con los que hay que lidiar a diario. Sin embargo, ver que la película llega a tanta gente compensa con creces.
Rebeca, antigua alumna que comenzó su camino con cursos generalistas en Animum (Curso Avanzado Lighting 3D y el Curso Avanzado Composición) hasta especializarse y trabajar como Lighter en Swapped, coincide plenamente. Para ella, pasar de estudiante a profesional ha sido un reto personal enorme, pero la recompensa es incomparable:
“Ver mi trabajo en el top de Netflix es una sensación increíble, sobre todo porque es un esfuerzo compartido con compañeros que han trabajado durísimo. Que el recibimiento haya sido tan positivo, especialmente con un mensaje tan universal como el de Pookoo, basado en la colaboración y la amistad, es realmente gratificante y emotivo“
El factor humano como pilar innegociable
Facundo Laveña, Senior Lighter en Swapped y tutor de lighting 3D en Animum, hace hincapié precisamente en ese factor humano. Llegar a lo más alto de la plataforma es un orgullo porque todos los artistas «dejamos mucho tiempo de vida y mucho en nuestro trabajo». Por eso, cuando le pedimos un consejo para los alumnos que sueñan con proyectos así, no habla de software, sino de tres pilares innegociables: constancia, perseverancia y saber trabajar en equipo.
Ernesto Cabeza, animador 3D en la cinta (Skydance Animation) y tutor del Máster de Animación en Animum, confiesa el orgullo monumental que supone ver los resultados de ese esfuerzo:
“Es una satisfacción ver cómo la película se ha colocado durante varias semanas en el número uno y ha logrado entrar en el Top 10 de las películas más vistas en toda la historia de Netflix.
El arte por encima del software
En producciones de este calibre se utilizan herramientas estándar de la industria (como Maya o ZBrush, en el caso del modelado). Sin embargo, dominar los botones no es suficiente.
Moisés Ojeda, Lead Character Modeler en la cinta y tutor de Modelado 3D de Animum, nos recuerda que el software se aprende con los años. Lo verdaderamente crucial para entrar a un estudio es la parte artística. Por eso, el feedback que reciben los alumnos en las tutorías es tan vital: es lo que pule el criterio estético y convierte un modelo 3D normal en una verdadera carta de presentación.
Michael Alcover, animador en la película y tutor en el Máster de Animación 3D de Animum, refuerza esta idea invitando a los artistas a levantar la vista de la pantalla:
“Mirad y referenciad muchísimo. En nuestra peli ha sido clave referenciarnos de la naturaleza, ver cómo unos animales tan pequeños se podían mover y posar sin que desconectasen de esa parte humanizada. Mirad minuciosamente el mundo que os rodea para poder tener una mochila más grande a la hora de animar”.
Entrenar como se juega: El puente hacia la industria
¿Cómo se prepara un estudiante para aguantar el ritmo de un estudio real? La respuesta es sencilla: trabajando en clase con el mismo nivel de exigencia.
Tanto Fátima, como Michael coinciden en que la transición es mucho más natural cuando el método de estudio imita al del trabajo. Las exigencias, la manera de trabajar y cómo se corrigen los planos en Animum replican el día a día de una producción. Es ese rigor constante el que te da la seguridad para enfrentarte a tu primer trabajo en un estudio de animación sin sentir que te viene grande.
Ernesto Cabeza lo confirma de primera mano basándose en la metodología de la escuela: “En el Máster de Animum trabajarás al igual que nosotros hemos trabajado en Swapped, siguiendo los mismos flujos de trabajo”. Es este rigor constante el que te da la seguridad para enfrentarte a tu primer empleo en un estudio sabiendo que estás rodeado de un equipo del que puedes “aprender día a día”.
Pasa a la acción (y nos vemos en los créditos)
Trabajar en Netflix no es un camino de rosas, requiere tesón y muchísima práctica (“se aprende a animar, animando”, como dice Fátima). Pero cuando el talento se cruza con la formación adecuada y el esfuerzo diario, los resultados llegan y, como nos recuerda Rebeca, “al final, los sueños se cumplen”.
Si te apasiona este mundo y quieres formarte con profesionales en activo que conocen de primera mano las exigencias de la industria, echa un vistazo a nuestras formaciones:
Da el paso, exígete al máximo y, como siempre decimos… “¡Nos vemos en los créditos!”.



