12 principios de la animación

Los 12 principios de la animación: teoría y práctica

- 24 noviembre 2021 -

Hacia 1950, con una Walt Disney Company que ya era referencia en el mundo de la animación, su fundador se involucró en otros proyectos, como películas de acción real, contenidos para televisión y la construcción de parques temáticos. Walt Disney delegó el grueso de las tareas de animación a nueve artistas que más tarde serían conocidos como los «Nueve Ancianos de Disney». Durante las décadas siguientes, fueron los responsables de numerosos filmes clásicos en los que innovaron y consolidaron las técnicas de animación. No fue hasta 1981 cuando dos de los Nueve Ancianos, Frank Thomas y Ollie Johnston, basándose en el legado cinematográfico de la compañía desde 1930, formalizaron los 12 principios de la animación en su libro The Illusion Of Life.
12 principios de la animación

Los 12 principios de la animación son una serie de pautas a seguir para simular propiedades físicas y dotar de emociones a los personajes para, en definitiva, insuflarles vida. Hoy en día constituyen el fundamento teórico del arte de animar y su uso es transversal en toda la industria.

Cada una de las reglas de Thomas y Ollie es esencial para lograr animaciones agraciadas y convincentes. En este artículo hemos tratado de dar un orden a los 12 principios de la animación, ordenándolos según cómo los aplicaríamos en la creación de un plano.

Crear un plano según los 12 principios de la animación

1. Pose to pose vs. straight ahead

En primer lugar, nos decantaremos por una de las dos vertientes a la hora de crear frames.

  • El método pose to pose consiste en dibujar (o posar) los instantes clave de la acción y posteriormente rellenar los huecos entre ellos. Ello da mayor control sobre el timing de la acción. Las poses suelen ser más extremas, ideales en situaciones de exageración o emotividad.
  • Con straight ahead se trabaja fotograma a fotograma, lo que aporta frescura y fluidez al movimiento. Es más indicada para animaciones realistas o reposadas.

2. Staging

La puesta en escena de los personajes y los elementos con los que interaccionan es de vital importancia. Hay que encuadrar bien la acción y hacer que resulte atractiva y entendible en cada fotograma del metraje.

3. Pose sólida

Debe parecer que los personajes tienen un peso y un equilibrio entre sus partes. Sus poses deben comunicar una actitud o intención y entenderse en un espacio tridimensional.

4. Timing

El tiempo dedicado a cada una de las poses, medido en fotogramas. El ritmo puede ser más frenético o pausado según lo que queramos comunicar. El mundo de la animación puede saltarse las leyes físicas y permitirse tiempos imposibles en acción real.

5. Anticipación

Una vez creadas las poses principales, hay que enfatizarlas con poses de anticipación. Se colocan antes y suelen ir en dirección opuesta a la acción principal. Por ejemplo, antes de saltar, el personaje se agacha; antes de lanzar un objeto, echa la mano hacia atrás para prepararse.

6. Squash and stretch

Es la propiedad de los objetos a deformarse sin perder volumen, siendo un recurso que aporta dinamismo, elasticidad y sensación de peso. Por ejemplo, al agacharse se aplastará (squash) y al saltar se estirará (stretch), aunque conservando el volumen total.

7. Arcos

Procuraremos que todos los movimientos describan trayectorias curvas, ya que así se mueven los movimientos orgánicos. Los movimientos demasiado rectos se perciben como robóticos y resultan menos atractivos.

8. Slow in/slow out

Aplicaremos aceleración al inicio de los movimientos y los frenaremos en su final. En la práctica, eso es dedicar muchos fotogramas al comienzo y final, y menos a la mitad. Así se realzan los cambios de pose y se evitan los movimientos artificiales.

9. Overlapping action

Para lograr unas físicas más creíbles y evitar que el personaje parezca un bloque de piedra, los movimientos de sus partes deben terminar en tiempos distintos. El pelo, los brazos y manos, la cola o la vestimenta son elementos que prosiguen la inercia del desplazamiento unos instantes después de haber acabado la acción principal.

10. Exageración

Hay que perder el miedo a exagerar estiramientos o expresiones, siempre dentro de los límites de cada producción. Unos ojos que salen de sus órbitas, una mandíbula cayendo hasta el suelo o un brazo que se alarga varios metros son completamente válidos en animación y aportarán un extra de espectáculo a la obra.

11. Acción secundaria

Con el plano casi terminado, toca añadir acciones secundarias: pequeños gestos que maticen lo que ocurre y hagan la pose única, sin llegar a eclipsar a la acción principal. Las posibilidades son infinitas: una mirada sutil, derramar una lágrima, levantar una ceja, un tic en el pie, la posición de los dedos…

12. Appeal

El atractivo final del personaje no tiene una fórmula definida. Nos cercioramos de que los anteriores principios están bien integrados, que el personaje rebose carisma y la animación no caiga en un cliché.

Fundamentos de la Animación 3D

Una correcta e imaginativa aplicación de los 12 principios de la animación puede dar vida a objetos tan baladíes como un simple cubo o una bolsa de la compra.

Lo mejor de los 12 principios de la animación es que siguen siendo tan vigentes como el primer día. A pesar de que fueron formulados para animación tradicional 2D, son igual de válidos en Aniamción 3D y la mayoría es incluso aplicable al diseño de interfaces. Por ello, constituyen un concepto fundamental para cualquier alumno de animación que estudiamos en profundidad en el Máster en Animación de Personajes 3D con Autodesk Maya para Cine y Videojuegos de Animum.

12 principios de la animación
Ilustración creada por la alumna de Animación 3D de Animum, Eva Ramón Vila.

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